
La guía del hombre moderno para viajar
Ya sea que te dirijas a una reunión de negocios en Chicago o a una cena de gala en Milán, llegar con un traje sin arrugas no es cuestión de suerte. Como la mayoría de las cosas buenas, solo requiere tiempo y preparación. En este artículo, te enseñaremos cómo viajar con tus trajes ¡sin arruinarlos!
Paso 1: Preparación con Intención
No todos los trajes viajan igual de bien. Los trajes de materiales más ligeros, como el lino, tienen más dificultades para mantener su forma durante el viaje. Se arrugan fácilmente en la percha y pueden tener pliegues marcados. La lana de peso medio a pesado será tu mejor aliada aquí. Los materiales mantienen bien su forma durante el viaje y suelen ser resistentes a las arrugas.
Paso 2: El Doblez Correcto
Existe una forma correcta de doblar un traje para mantenerlo lo más impecable posible. Se llama "El Doblez al Revés". Voltea la chaqueta de adentro hacia afuera a lo largo de los hombros, de modo que un bolsillo del hombro se meta dentro del otro. Esto protege la tela exterior y mantiene la forma del hombro intacta, justo donde un traje es más vulnerable. Para los pantalones, dóblalos a lo largo del pliegue y colócalos planos, o cuelga las perneras sobre un extremo de la bolsa y dóblalas sobre tus otras prendas.
-
Empaca la chaqueta al final, para que quede encima con la menor compresión.
-
Vacía los bolsillos de la chaqueta antes de empacar: el peso provoca flacidez y distorsión.
Paso 3: Empaque sin Problemas
Ahora que sabemos qué empacar y cómo empacarlo, ¿en qué lo vamos a empacar? ¡No en una maleta! Una bolsa para trajes de mano será nuestro estándar de oro aquí. La mayoría son lo suficientemente delgadas como para caber en los compartimentos superiores, y muchas aerolíneas las colgarán en un armario cerca de la parte delantera de la cabina; simplemente pregúntale a un asistente de vuelo cuando abordes. Nunca está de más preguntar educadamente. Si estás en un tren o en un coche, cuelga el traje en un gancho en lugar de doblarlo en el equipaje siempre que sea posible. Minimizar cualquier doblez o peso sobre el traje te beneficiará.
Paso 4: Llegada
¡Hemos llegado a nuestro destino! Este último paso es el más importante. Una vez que lleguemos a nuestro destino, debes colgar tu traje inmediatamente. Debe colgarse en una percha adecuada, no en una percha de alambre. Las perchas de alambre arrugarán severamente tu ropa. Mientras el traje esté colgado, cualquier arruga restante se caerá. Cuanto más tiempo cuelguen, mejor.
-
Cuelga los pantalones boca abajo por los puños durante la noche: la gravedad hace el planchado.
-
Para las arrugas difíciles, cuelga el traje en el baño mientras abres la ducha caliente. El vapor es tu mejor amigo; una plancha seca no lo es.





Dejar un comentario
Este sitio está protegido por hCaptcha y se aplican la Política de privacidad de hCaptcha y los Términos del servicio.